Duración del contrato de arrendamiento

La duración del contrato será la que acuerden las partes en el contrato. Si el tiempo pactado es inferior a cinco años el contrato se prorrogará anualmente de forma tácita hasta que alcance una duración de cinco años.

En el caso de que el inquilino no quiera renovar el contrato tendrá que notificarlo al arrendador con al menos un mes de antelación a la fecha en que venza el contrato o una de las prórrogas. En cambio si el inquilino desea continuar en el arrendamiento no tendrá que notificar nada y el arrendador no podrá solicitar la finalización del contrato.

Transcurridos cinco años de contrato si las partes no realizan notificación alguna se entiende que el contrato continúa hasta tres años más. Sin embargo si el arrendador o el inquilino quieren terminar el contrato pasados los cinco años desde la celebración del mismo pueden instar su finalización notificándolo a la otra parte con un mínimo de un mes de antelación al vencimiento.

Si en el contrato no se establece plazo alguno se entenderá que la duración del arrendamiento es de un año, aunque como indicamos más arriba el inquilino podrá prorrogar tácitamente incluso contra la voluntad del arrendador esa duración hasta cinco años. La única excepción a esta regla es que el arrendador haya hecho figurar en el contrato que si tiene la necesidad de ocupar personalmente la vivienda antes del transcurso de esos cinco años podrá hacerlo.

Tagged with 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *